Claire Bishop

Atención Trastornada. Formas de ver arte y performance hoy

Caja Negra Editora, 2025, 304 páginas. ISBN: 978-987-8272-35-1

Danila Desirée NietoInstituto de Investigaciones de Estudios de Género, Universidad de Buenos Aires / Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina

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Danila Desirée Nieto

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Licenciada y Profesora en Artes Plásticas (UBA) y doctoranda en Historia y Teoría de las Artes (FFyL, UBA), con beca interna del CONICET. Es maestranda en Estéticas Contemporáneas Latinoamericanas (UNDAV) y realizó la Especialización en Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes (UNA), así como el Programa de Actualización en Prácticas Artísticas y Política en América Latina (UBA). En 2024 fue seleccionada para el Programa de Artistas de la UTDT como curadora y crítica. Es docente en la UBA y ha dictado clases en la UNPAZ y en la ESEA Manuel Belgrano. Integró el equipo de investigación y curaduría del Palais de Glace (2024–2025) y fue responsable del área de convocatorias de la Dirección Nacional de Gestión Patrimonial (2021–2023). Investiga arte contemporáneo y activismos artísticos feministas en América Latina y ha realizado curadurías en museos, ferias y galerías de distintas ciudades del país.





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Danila Desirée Nieto; “Claire Bishop, Atención Trastornada. Formas de ver arte y performance hoy, Caja Negra Editora, 2025, 304 páginas. ISBN: 978-987-8272-35-1”. En caiana. Revista de Historia del Arte y Cultura Visual del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA). N° 27 | Primer semestre 2026, pp. 109-112.

La teórica e historiadora del arte Claire Bishop nos entrega en Atención Trastornada un ensayo lúcido y riguroso que diagnostica una de las transformaciones más profundas de la experiencia estética contemporánea: la reconfiguración radical de la atención bajo el régimen digital. Publicado originalmente en inglés en 2024 y traducido al español por Renata Prati para Caja Negra Editora en 2025, el libro se erige como una contribución esencial para comprender las poéticas y políticas de la mirada en el arte de las últimas tres décadas.

Bishop articula su análisis a partir de una premisa decisiva: la aparente “distracción” del público contemporáneo —la mirada fragmentada, el teléfono siempre en mano, la oscilación constante entre estímulos— no constituye una degradación cultural, sino una cualidad estructural producida tanto por las obras como por el ecosistema tecnológico que las enmarca. Para sostener esta tesis, despliega una metodología híbrida que combina genealogía histórica, análisis discursivo y coyuntural y una versión adaptada de la “lectura distante”, privilegiando estrategias colectivas y tendencias transversales por sobre estudios monográficos.

En la introducción, de una densidad teórica notable, Bishop desmantela el ideal moderno de “atención normativa”, ligado al sujeto ilustrado —blanco, masculino, burgués y colonial— y elevado históricamente al estatuto de única forma válida de conocimiento y percepción. Frente a ese modelo, propone concebir la atención como fenómeno social y relacional, profundamente trastornado por la economía digital contemporánea y por la medicalización del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad). Su objetivo no es lamentar la pérdida de un modo de mirar, sino cartografiar los patrones emergentes de producción y consumo cultural.

El primer capítulo está dedicado al “arte investigativo”, la práctica instalativa dominante desde los años noventa que prolifera en archivos, textos y documentos. Bishop reconstruye su genealogía y su desarrollo en cuatro fases, vinculándolo estrechamente con los cambios en la alfabetización digital. Muestra cómo el espectador pasó de ser un “coinvestigador” empoderado en los noventa —en sintonía con la utopía hipertextual y rizomática— a un sujeto abrumado por la sobrecarga informativa, que enfrenta las instalaciones mediante gestos de “sobrevuelo” y “muestreo” similares a la navegación web. Su análisis busca evidenciar cómo la lógica de la agregación y la posverdad ha trastocado los vínculos entre arte, conocimiento y verdad, transformando progresivamente al espectador en un receptor guiado por dispositivos que administran la información y tienden a clausurar la ambigüedad.

El segundo capítulo se centra en las “exposiciones performáticas”, donde las prácticas en vivo irrumpen en el museo. Para ello traza la «prehistoria» genealógica de la convergencia entre danza y artes visuales y desarrolla el fértil concepto de “zona gris”, ese ensamblaje conflictivo entre el dispositivo teatral (la caja negra, con su atención concentrada y silenciosa) y el dispositivo museístico (el cubo blanco, con su circulación libre y su incentivo a la fotografía). La autora analiza el uso del smartphone en torno a la alienación del espectador y la posible construcción de una atención híbrida, social y oscilante, más cercana a la sociabilidad bulliciosa del teatro premoderno que al ideal burgués de contemplación. La performance incorpora así la lógica del loop, el reset y la interfaz, modulando nuevas coreografías de percepción.

El tercer capítulo se desplaza hacia lo político y lo viral a través del análisis de las “intervenciones”. Estas son definidas como acciones efímeras y no autorizadas en el espacio público orientadas a captar atención mediática. Bishop problematiza su definición y reconstruye una genealogía que va desde las vanguardias históricas, pasando por su resignificación artística en el Brasil de los años setenta —en diálogo con el sentido político-militar del término—, hasta su reformulación en la era de las redes sociales. En este recorrido, subraya la centralidad del kairós, el momento oportuno, y del análisis coyuntural como herramientas para comprender su eficacia. Casos como los de Voiná, Pussy Riot, Tania Bruguera o las intervenciones vinculadas a Black Lives Matter muestran cómo las plataformas digitales no solo amplifican estas acciones, sino que modelan su recepción, intensificando su circulación y a la vez polarizando sus sentidos. Bishop advierte, finalmente, sobre la ambigüedad política de la transgresión, hoy susceptible de ser apropiada por discursos reaccionarios de extrema derecha.

El cuarto capítulo analiza la persistencia del arte contemporáneo en “invocar” la arquitectura y el diseño modernistas a partir de dos ejes complementarios. En primer lugar, reconstruye la evolución diacrónica de estas referencias mediante el caso paradigmático del Monumento a la Tercera Internacional de Vladimir Tatlin. En segundo término, define la noción de “invocación” y diagnostica un efecto déjà vu; es decir, analiza la repetición nostálgica y despolitizada de “íconos formales” —de Le Corbusier a Lina Bo Bardi—, vaciados de sus proyectos utópicos y reducidos a cuestiones de estilo. Esta práctica, favorecida tanto por la internacionalización del campo artístico (residencias, educación, bienales, mercado) como por la disponibilidad digital de archivos y su afinidad con la pantalla rectangular, revela una relación melancólica y ahistórica con el pasado. Más que describir una moda, Bishop la utiliza como síntoma de una condición cultural más amplia: la dificultad contemporánea para imaginar futuros que no se limiten a la reiteración de formas ya consagradas.

El epílogo sintetiza los hallazgos del libro y proyecta el horizonte próximo de la inteligencia artificial como nuevo territorio de disputa para la atención. La autora mantiene una posición equilibrada ya que reconoce que nuestra vida perceptiva está inexorablemente entrelazada con lo digital, pero sostiene la capacidad del arte para metabolizar críticamente estas transformaciones e imaginar otros modos de percepción.

En conjunto, Bishop construye un análisis matizado que esquiva tanto el pesimismo tecnofóbico como la celebración acrítica. Más que un estudio de caso dentro de la historia del arte, el libro es una intervención fundamental en la teoría cultural contemporánea, ofreciendo un léxico preciso —“atención híbrida”, “zona gris”, “invocación”, déjà vu, kairós— para pensar nuestra experiencia espectatorial. Se trata de una lectura imprescindible para quienes investigan el arte de las últimas décadas y para todo aquel interesado en comprender los modos en que hoy vemos, habitamos y somos capturados por las imágenes.